cultura@centroasturianobsas.org.ar

Busto de Severo Ochoa

 

Jose Antonio Nespral Tirador

Dr. Severo Ochoa, nace en 1905 en Luarca, Asturias, España. Cursó sus estudios en Málaga, ciudad a la que se trasladó con su familia tras el fallecimiento de su padre en 1912, su interés por la biología, en gran parte fue por las publicaciones del gran neurólogo español Dr. Santiago Ramón y Cajal.

Se trasladó a Madrid, y allí cursó la carrera de medicina.

Se licenció en 1929, por la Universidad Complutense de Madrid doctorándose poco después

Sin embargo, nunca ejerció la medicina, el mismo declaró en numerosas ocasiones que no había visto un enfermo desde que salió de la facultad.
En la Universidad madrileña, fue profesor ayudante de Juan Negrín y le fueron concedidas varias becas para ampliar sus estudios en Berlín, Londres, y principalmente en Alemania, para la investigación médica; durante este período trabajó en Bioquímica y la Fisiología del músculo, bajo la dirección de Otto Meyerhof, cuyo influencia fue decisiva a la hora de tomar una perspectiva en su futura carrera científica.
En 1931, ya devuelta en Madrid, y en el mismo año de su boda con Carmen García Cobián, fue nombrado Profesor Ayudante de Fisiología y Bioquímica de la Facultad de Medicina de Madrid, cargo que ocupó hasta 1935. Realizó los primeros estudios importantes sobre enzimología en el Instituto Nacional para la Investigación Médica de Londres en 1932.
En 1935, fue invitado por el profesor Carlos Jiménez Díaz a asumir la Dirección del Departamento de Fisiología del Instituto de Investigaciones Médicas de la Ciudad Universitaria de Madrid.
En 1936, estalló la Guerra Civil española y nuevamente se trasladó a Alemania.
Pero su estadía duró poco tiempo, pues la invasión nazi no tardó en llegar, y tuvo que salir del país ya que su jefe era judío.
Emigró a los Estados Unidos en 1941 a causa del estallido de la segunda guerra mundial, comenzó su carrera americana con cargo en el Departamento de Farmacología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Lois.
En 1942, pasó a trabajos en la Universidad de Nueva York, donde permanecería gran parte de su vida, allí, estimulado por su esposa, emprendió una carrera de investigación independiente, mas tarde  esta labor le daría sus frutos, como él mismo dijo en alguna oportunidad, Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre.

En 1956, se nacionalizó americano. De sus propias palabras siempre se consideró en exiliado científico y no político.
Sus experimentos, en esa época sobre Farmacología y Bioquímica, especialmente en el campo de las enzimas, le valieron la Medalla Bewberg de 1951.

Su investigación fue polifacética, hizo numerosas e importantes contribuciones, en distintos campos de la Bioquímica y la Biología Molecular. La aportación científica de Severo Ochoa, se ha realizado esencialmente a tres niveles.

 

En primer lugar, mediante trabajos de enzimología metabólica con el descubrimiento de dos enzimas, que permitieron concluir el conocimiento efectivo del ciclo de Krebs, y que representa un proceso biológico fundamental en el metabolismo de los seres vivos.

Estudió también la fotosíntesis y el metabolismo de los ácidos grasos.

 

En segundo lugar, Severo Ochoa, realizó una serie de trabajos que conducen finalmente a la síntesis del ácido ribonucleico, ARN, tras el descubrimiento de una enzima. Este hallazgo le valió, junto a su discípulo Arthur Kornberg, el premio Nobel de Medicina de 1959.

 

En tercer lugar, la aportación científica de Severo Ochoa, se materializó en una serie de trabajos en los que se desarrollan las ideas y los hallazgos anteriores y que se relacionan con el desciframiento del código genético, ( ADN), y los aspectos fundamentales de la biología de los virus.

Por ello, el científico Herrnan Josph Muller, afirmó que la vida se creó, artificialmente en el laboratorio en 1955 en alusión al experimento de Ochoa.
En una oportunidad, Ochoa dijo una frase que es célebre: "El amor es la fundición de física y química"
Desde 1977, compartía sus actividades en el Instituto Roche de Biología Molecular en New Jersey, con sus frecuentes estancias en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa en Madrid, Centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y de la Universidad Autónoma de Madrid, cuya creación había promovido.
En 1985, volvió definitivamente a España, al Centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’, del que era Director Honorario. En 1987 ingresó en la Real Academia de Medicina de España, y fue nombrado Presidente de la Fundación Jiménez Díaz.
El 1 de noviembre 1993 fallece en Madrid

Otras de sus frases célebres fueron:

En principio la investigación necesita más cabezas que medios.

Me he dedicado a investigar la vida y no sé por qué ni para qué

 

Centro Asturiano de Buenos Aires 1913-2007 - www.centroasturianobsas.org.ar
Diseño web: Jonatan Grau